La complejidad del desarrollo de un proyecto requiere la participación de múltiples actores de distintas disciplinas; arquitectos, ingenieros, proveedores, contratistas, etc. Incorporar BIM es la posibilidad de que todos los procesos se articulen en un comando centralizado; el modelo virtual de archivo único. Las pérdidas de información, las desinteligencias y los problemas de coordinación se resuelven con singular éxito a partir de la tecnología BIM.